A veces los problemas por más complejo que parezcan tienen soluciones simples e ingeniosas.
El asunto de la educación chilena es un problema complejo… que tiene muchas aristas tales como lucro, calidad, evaluación docente, voluntad política para hacer cambios, costo económico del estado, etc., etc. ¡Ustedes saben que un profesor de colegio municipalizado tiene que enseñar en un aula con 40 ó 45 niños! Además es comparado y evaluado con pruebas o test tomadas a sus alumnos donde las condiciones laborales y de enseñanza no son las mismas, a las de un colegio, subvencionado y privado.
Si yo fuera un niño de quinto básico de un colegio municipal me encantaría estar en una sala de clases con no más de 20 compañeros, así la profesora podría darme mayor atención, detectar con rapidez mis falencias y desarrollar métodos docentes adecuados a mis necesidades. Estoy seguro que muchos técnicos dirán que esto implica costo, capacidad, infraestructura, etc. etc. etc. y mil peros más... ¿cuánto habrá que esperar para tener soluciones reales? Por qué eso de formar "comisiones" en el Senado, en la cámara de Diputados, en el Ministerio de educación ya se hizo... y al parecer sólo sirvió para acallar la revolución pingüina y de mejora no hubo mucho.
Una solución, mil problemas.
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